El Gurú de la Calma
Fue ayer por la tarde. Segundo día del año 2006. Hacía frío. Y no tenía muchas ganas de trabajar. Salí un momento del despacho. Cual fumador perseguido por no poderlo hacer en el curro, decidí dar una vuelta. No fui muy lejos. Sólo hasta pisar las cumbres nevadas del Kilimanjaro de abajo. No había mucha gente. Casi ni mi fijé. Ocupé una de nuestras mesas. Y me situé en tu sitio. Y desapareció el frío y volvieron los calores del verano con sus historias. La hormiga 657.456 me contó cosas que ahora no vienen a cuento. Pero vaya, me puso al día. Algo me dijo sobre no sé qué carta a los Reyes que no querías hacer. Otra colega, la hormiguita 567.879, ésta algo más laboriosa, me informó sobre detalles personales que tampoco vienen a cuento. En total, que pedí un café, me leí algunas cosas en los papeles y despúes de mirar aquellos ojos que no veía me largué. Antes, eso sí, había tenido tiempo suficiente para hojear algunas de las citas del libro Sabios Consejos para Mantener la Calma por el "Gurú de la Calma" Paul Wilson.
La otra mitad de libro debe estar junto a tus cosas y tus papeles. ¿Te acuerdas? Abrí por la primera página que encontré: la 31 derecha: "Perdona inmediatamente: Tener malos sentimientos hacia alguien es más perjudicial para el que los tiene que para el que los recibe. Perdona rápida y sinceramente por tu bien". Como quiera que no tenga nada que perdonar (te) volví de nuevo a buscar otra cita y salió ésta: "Mira el horizonte: Cuando más relajados están tus ojos es cuando se fijan en escenas lejanas, sobre todo si son naturales. Y cuando tus ojos están relajados, tu cuerpo empieza a relajarse". Pues eso, a relajarse con unas cuantas horas de trabajo hasta la noche por delante. ¡Y llevamos sólo tres días del nuevo año!
