¡El último del 2005 y feliz año 2006!
Esto se acaba. Último artículo del 2005. No habrá más hasta dentro de unos días. Será el lunes, día 2 de enero de 2006. Y sigues pasando de la weblog como si nada. Se te amontonan los artículos para leer. Tendrás faena. Si tienes tiempo, claro. Acabado ya casi el año, hay nuevos proyectos sobre la mesa, y el mes de enero promete ser movidito, movidito. Veremos. Como no hemos hablado no te he podido preguntar, señora de las cumbres del Kilimanjaro, qué número podía elegir para el sorteo del Niño. Que lo sepas. Escrito queda: 10 euros del 29932. Un número como otro cualquiera. No hay otra lectura posible: ní número de encuentros ni de desencuentros, ni de minutos pasados cerca o lejos... Nada de nada. El que me dieron cuando estuve delante de la ventanilla y vale. Así fué y así pasó. Pero esta vez a lo mejor suena la flauta. Y si no, para otro sorteo. Y a las doce de la noche de mañana sábado, día 31, en la última campanada, no lo dudes, recuerdos y brindis. Por y para mucha gente. Habrá sitio y lugar para todos. No lo dudes. Hubo unos años en qué no faltaste a esa cita con el último minuto; otros, que estuviste algunos minutos más tarde; otros que estuviste horas y horas más tarde... Pero, vaya, siempre estuviste.
Son días de muchos compromisos. Tengo que escribir la carta a los Reyes. Ya lo sabes, en el tercer punto irá lo del lote. A ver. Por lo menos, ante petición tan extraordinaria (fácil de cumplir si queremos, ¡eh!), reirás un poco, ya que es uno de los temas que, aunque por repetido, te hace un poco de gracia y te hacer reír algo, que no está nada mal para el año que has pasado.
Lo demás... Hablaremos el 2006 y estaremos nuevamente en antena. Feeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeliz
200000000000000000000000000000000000000000000000000000000006
para tíííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí y looooooooooooooooooooooos
tuyooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooos
